Hermanita,
aquí estamos.
Finalmente encontré un poco de tiempo para dedicar a mi Blonde Diary que ya casi podría decir que está tomando la forma de un verdadero y propio “diario de viaje”.
Aunque no lo hago a menudo, en el momento en que me siento inspirada y encuentro la ocasión adecuada, escribir siempre es una hermosa válvula de escape que me permite aclarar mis ideas, “hacer un balance” (como siempre repito en la oficina 😅) y sacar conclusiones.
Además, siempre es bonito revisar, o mejor dicho releer lo que he escrito, porque me hace recordar y sobre todo no me deja olvidar todo el camino recorrido, todas las cosas que han pasado.
Les recomiendo a todas ustedes, hermanitas, que lo intenten, que empiecen a escribir, incluso pequeños pensamientos o simplemente frases, citas, la lista de la compra (o de los trucos 🤣), todo lo que se les ocurra porque créanme, es realmente un hábito saludable que les ayudará muchísimo, especialmente en los momentos más oscuros.
Y precisamente desde esta introducción tan larga (la capacidad de síntesis aún no es mi fuerte) me conecto con un tema similar: la lectura.
Debo admitir que nunca he sido una gran lectora (mi culpa, otro pasatiempo que debo cultivar absolutamente) pero puedo decir que escucho muchísimos podcasts… ¿qué tal si lo consideramos una especie de alternativa? Al final, escuchar también es importante. 😚
Y es precisamente porque escuché que entré en contacto con un libro que me conquistó literalmente: “El Arte de la Victoria” de Phil Knight, fundador de Nike.
“Un libro que me cambió la vida”
“Su historia realmente me inspiró”
“Una lectura indispensable”
Estos son solo algunos de los comentarios que había escuchado sobre esta biografía y cuando mi padre, en un período laboral en el que estaba muy estresada, me la prestó, lo tomé como una señal.
Todavía recuerdo, estaba en la cocina de casa y me dice “Toma, lee este libro, te hará bien”.
Había llegado el momento de sumergirme en la lectura. Y fue la mejor decisión que pude tomar.
Riesgo. Pasión. Perseverancia.
Knight pasó por el infierno antes de lograr fundar lo que ahora es un verdadero coloso: una de las marcas de ropa deportiva más grandes (si no la más grande), Nike precisamente.
Empezó desde cero y tuvo tantos desafíos que al leerlos te preguntas cómo es posible y qué fuerza de voluntad INCREÍBLE tuvo para nunca rendirse, para no ceder, arremangarse y seguir adelante. Siempre.
Proveedores que no entregaban la mercancía, bancos que no le daban financiamiento para apoyar el crecimiento de la empresa... En fin, mil problemas pero siempre tuvo algo que nadie pudo quitarle: la pasión.
“La pasión en lo que hacía, la pasión por correr y la pasión por vender sus zapatillas para correr.”
Nada, bastaron pocas frases, pocas palabras, y ya no pude dejar de leer. Terminé 400 páginas en dos semanas. No digo más, casi no me reconocía 😂
“La inspiración puede venir de las cosas de todos los días. Cosas que se pueden comer. O encontrar por la casa”.
Llegaba la noche que, a pesar del cansancio, las ganas de sumergirme en su historia, en sus vivencias y en sus dificultades eran incontenibles.
Tenía demasiada curiosidad, demasiado interés. También porque, paradójicamente, gracias a sus palabras mis propias dificultades las veía “resolubles”.
Cada día me transmitía toda esa fuerza, esa determinación y esa visión que me faltaban. Fueron las buenas noches más motivadoras de siempre.
380 páginas de desafíos que tuvo que superar, día tras día, y quizás justo en las últimas 20 (¿hace un resumen? Me recuerda a alguien 🥲) habla de los extraordinarios objetivos que ha alcanzado y de lo que realmente ha construido en 30 años de trabajo duro, durísimo.
No habla solo de éxitos o de los aspectos empresariales, al contrario. Y es precisamente por eso que encontré este libro tan hermoso: porque simplemente es… verdadero.
Después de esta leí otras biografías de varios empresarios, pero debo admitir que, en mi opinión, ninguna historia es tan hermosa como la suya. Ninguna.
Y hay una página en particular, la 394, que me impactó quizás más que todas. Se las transcribo aquí, quiero que la lean bien porque espero mucho que les pueda ayudar y, sobre todo, despertar su curiosidad:
Agradezco infinitamente a mi padre, que en un momento en que estaba asustada y perdida, fue tan sabio de entregarme este libro.
Pero sobre todo agradezco a Phil Knight, porque me dio la oportunidad de reencontrar el camino.
Tanto amor
Carolina