Hola Sisterina,
mírame en el aeropuerto, entre controles y el caos del preembarque, mientras mis nuevos auriculares amarillos me acompañan con "Miami" de Will Smith 📻
No podría haber escuchado una canción más acertada. Parece casi la banda sonora perfecta para contar la increíble experiencia de un mes en Miami con Nico, mi novio 🥰

Pero antes de sumergirnos en esta historia, tenemos que hacer un salto atrás en el tiempo. Cuando Nico me propuso ir con él a Miami por un mes, dije que sí más rápido de lo que una amante del maquillaje agarraría el último pintalabios en oferta. El 2024 ha sido un año de altibajos, y sentía la necesidad de desconectar de la rutina diaria para encontrar nuevas fuentes de inspiración.
Así que aquí estoy, lista para compartir contigo el fruto de esta aventura 🌸
Siendo apasionada de los viajes y la belleza, la idea de explorar una nueva ciudad me emocionó más de lo que probablemente lo haría un estuche lleno de nuevos productos de maquillaje.
Mmm... no, quizás estoy exagerando, pero digamos que sí. Estamos muy cerca.
Eso no quita que viajar siempre ha sido para mí una fuente de crecimiento y descubrimiento. Durante nuestro trayecto hacia Key West, por ejemplo, noté un imponente pino australiano que crecía sobre el viejo puente de 7 millas. Este árbol, apodado Fred, se ha convertido en un símbolo de perseverancia y resiliencia para los floridanos después de los devastadores eventos del huracán Irma.

De alguna manera, me identifiqué con él. Dirigir una empresa me ha enseñado la importancia de la paciencia y la adaptabilidad.
Cada día es un nuevo desafío y un emprendedor debe estar listo para adaptarse y reaccionar a los cambios.
Este viaje en coche me recordó lo fundamental que es mantener la calma bajo presión y enfrentar los retos con determinación.
¿Y qué decir de Miami? Me conquistó totalmente. La ciudad me recibió con su mezcla explosiva de culturas, comida deliciosa y una atmósfera que te hace sentir más vivo que nunca. Cada momento explorando museos, restaurantes o simplemente paseando por la costa me hizo sentir como si estuviera en el set de una comedia romántica hollywoodense.

Como dijo una vez San Agustín, "El mundo es un libro y quien no viaja solo lee una página". Cada viaje es una oportunidad para aprender y crecer. Ya sea encontrarse en un mercado concurrido en Marrakech, hacer senderismo por los caminos de los Dolomitas o explorar las antiguas ruinas de Roma, viajar fomenta un espíritu de curiosidad y apertura. Y me desafía a salir de mi zona de confort, a adaptarme a entornos desconocidos, a conectar con personas de diferentes contextos.
Y créeme, después de esta aventura, he añadido muchas páginas nuevas a mi libro de la vida ☀️
Cada encuentro, cada situación fue una oportunidad para reír, aprender y vivir al máximo.
Con mucho amor,
Carolina