Sisterine mie, ciaaaao ![]()
Vaya, si pienso que la última vez que escribí en el Blonde Diary fue en los tiempos de mi viaje a Miami en junio… ¡me da mal! Me da mal porque estos cuatro meses han volado y, entre mil compromisos, no he podido actualizaros con todas las novedades. Y os aseguro que las hay, ¡y muchas!

Me gustaría abrir una buena botella de vino tinto para contaros todo, como haría con un grupo de amigas, pero… ¡nada de vino para mí, chicas! Si me seguís en Instagram quizás ya lo habéis descubierto, pero aquí aún no lo he comunicado oficialmente: estoy a punto de ser mamá de una niña que se llamará Allegra y la fecha prevista es el 24 de diciembre… una especie de regalo de Navidad adelantado, ¡en resumen!
Cuando descubrí que estaba embarazada, era principios de mayo y ya estaba en el segundo mes. ¡Una sorpresa increíble para mí y Nico! Soñábamos con una familia, pero no esperábamos que llegara tan pronto. Al principio, admito, era un mezcla de emociones: asustada, feliz, incrédula. Pero cuando se lo dije a Nico y vi su reacción - era la persona más feliz del mundo - me tranquilicé de inmediato, y poco a poco todos los miedos comenzaron a desaparecer. Ah, claro, llamé enseguida al "Tío Sandro", que estaba en el séptimo cielo! Todavía lo recuerdo, me dijo: "Los hijos son lo más bonito del mundo y recuerda que traen dinero." ¡Jajaja, lo amé!
Hasta el séptimo mes fue uno de los periodos más bonitos de mi vida. Renací, con una energía que nunca había tenido antes! Pero luego, con el séptimo mes, llegaron algunos pequeños obstáculos... No me sentí muy bien físicamente y en el trabajo había un montón de "problemas" que me agitaron bastante, estresándome un poco demasiado. Ahora por suerte estoy mejor, aunque ¡las hormonas se hacen notar! Me siento más cansada, física y mentalmente, y tengo cambios de humor continuos! Quizás también es el pensamiento de que el momento está cerca, y a veces me asaltan los miedos: miedo a no estar a la altura, a no estar lista, a no poder manejar todo. Pero luego respiro hondo, me calmo y me digo: ¡lo lograré!

En este periodo estoy leyendo "El coraje de intentarlo" de Simona Scrocchia, y una frase que me ha impactado es: "en la subida no se para, sino que se acelera."
Me gusta muchísimo este pensamiento y lo comparto totalmente! Os recomiendo mucho esta lectura, es muy instructiva.
Dicho esto, un agradecimiento especial para vosotras, sisterine, porque en estos meses me habéis hecho compañía, me habéis llenado de cumplidos y dado mil consejos cuando os mostré mis inseguridades y fragilidades. Ya sois como amigas, y me encantaría mucho poder poco a poco encontrarme con todas vosotras en persona
¡Un abrazo grande a todas!
Os quiero,
Carolina